Beneplácito por los cien años de un connotado hijo de Otavalo

Nuestro ilustre Patrono el Doctor Gonzalo Rubio Orbe, nació en el año 1909 en la ciudad de Otavalo, bello rincón imbabureño donde las relaciones familiares eran intensas y se fortalecían con la integración, amistad y el respeto.
Se forjó como ciudadano valioso en la escuela Diez de Agosto benemérita institución a la que asiste como invitado de honor y haciendo gala de su talento esboza con palabras risueñas y gentiles los hermosos años de su niñez, adolescencia y juventud; vienen a su mente los gratos recuerdos de estudiante en el plantel, sus juegos, la sana diversión y competencia en el deporte, pero sobre todo resalta y valora el trabajo de sus maestros que como artistas van moldeando con el más puro pincel la personalidad de los niños que más tarde se han de convertir en los hombres que luchen y trabajen en función del país y por ende de las grandes mayorías.
Excelsos son los términos que utiliza para engrandecer la talla intelectual de maestros valiosos como: al Sr. Director, Profesor Luis Ulpiano de la Torre, Profesor Víctor Alejandro Jaramillo, Profesor Fernando Cháves que guiaron y orientaron la labor educativa de aquellos seres inocentes ávidos de conocimientos y formación.
En quinto grado su profesor les daba las ciencias sociales como cuento y luego de la clase venía el ¿por qué? Ensayó la crítica en sus alumnos, tenía una metodología extraordinaria. Les llevaban de caminata a las lagunas de Mojanda, entre todos los alumnos hacían aportes de alimentos, cuando al niño Gonzalito Rubio y a sus compañeros les tocó preparar el exquisito arroz, se les ahumó porque no eran hábiles para el arte culinario y a pesar de tanta hambre, no pudieron comer.
De la escuela Diez de Agosto de su ciudad natal en la que jugaban fútbol con sus profesores con un balón hecho de trapos, fue a instalarse solo en la capital para estudiar en el colegio Juan Montalvo de Quito donde se graduó de profesor. Ingresó con el entusiasmo de la juventud al Instituto de Pedagogía y a la Universidad Central para graduarse de Doctor en Ciencias de la Educación. La constancia y la ética contribuyeron a hacerle grande al Dr. Gonzalo Rubio Orbe que fue la voz de los que no tenían voz.
Recordó cómo realizaban los viajes a Quito para continuar sus estudios y en homenaje al esfuerzo de los estudiantes de la década de 1920 que viajaban en caravana con mochila al hombro ayudándose unos a otros, se instaura la caminata MOJANDA ARRIBA con motivo del cumpleaños de la ciudad de Otavalo, a fines del mes de octubre.
Finalizó su conferencia rindiendo el homenaje de respeto y admiración a la escuela de práctica Diez de Agosto por los 75 años de vida al servicio de la niñez otavaleña. Hizo votos porque su querido plantel continúe orientando a los educandos y siga siempre por los caminos del progreso.
La constancia y la ética contribuyen a hacerle resonar la voz del Dr. Gonzalo Rubio Orbe y expresar sus pensamientos con calidad y calidez humana.
La vida nos colocó ante un personaje grande, fue un ser de gran profundidad, le caracterizó su ligazón al indigenismo. En él se reveló lo íntimo, lo humano; con su talento, inteligencia y acción permanente defendió el honor personal y no permitió que el abuso de las situaciones transitorias violente la dignidad humana.
Miraba al pasado con regocijo. Ejerció numerosos cargos con pulcritud, sin pretensiones. Por su reconocida valía y su entrega permanente a la educación, es difícil definir los rasgos esenciales de su espíritu y dibujar la topografía de su alma.
Tuvo como digna compañera y esposa a Dña. Bertha López con quien procreó seis hijos: Gonzalo, Laura, Marcelo Patricio, Gladys Eugenia, Iván y Galo.
Defendió los auténticos valores culturales de los pueblos especialmente de los pueblos indígenas. En sus ojos se podía leer la belleza de su alma, la nobleza de su espíritu valiente y emotivo en cada acto, en cada acción de servicio. Jamás su palabra se tiñó de ironías, sus expresiones fueron sinceras y frontales
Fue un ilustre ciudadano otavaleño, maestro ejemplar, investigador, historiador, indigenista, esposo, padre, paradigma de honestidad.
Cumplir cien años es haber superado decenas de días; nuestro cálido tributo a quien sin esperar recompensa, entregó todo de sí. Sus fecundos campos de acción y de singular entrega fueron dentro del país como en el exterior. Con sencillez y humildad desempeñó un sinnúmero de dignidades y funciones todas ellas ejercidas con patriotismo, servicio y honestidad.
“Vivir para servir es la mas hermosa virtud, que engrandece el alma y reconforta el espíritu”.
DOCTOR GONZALO RUBIO ORBE

Nació en Otavalo el 29 de junio de 1909
El 29 de junio del 2009 se cumplen 100 años del nacimiento del inmortal Dr. Gonzalo Rubio Orbe. Nació el 29 de junio, fecha en la que la iglesia conmemora la fiesta de San Pedro y San Pablo, en un ambiente colmado de todos los carismas de cristianas y culturales vivencias, en el hogar formado por don Abel Rubio y doña Virginia Orbe. Estuvo como gobernante del Ecuador el General Eloy Alfaro Delgado, el líder histórico de la revolución liberal.
Su familia cumplió un papel preponderante: amor, responsabilidad y exigencia iban de la mano; fue el punto de partida y de llegada en su formación educativa, sus padres le transmitieron tranquilidad, confianza, le brindaron apoyo en sus actividades escolares, promovieron el pensamiento crítico, la solidaridad para su bienestar físico y emocional. Contó con excelentes tutores afectivos: sus buenos padres, promotores de su superación y de sus hermanos: Gustavo, Judith, Alfredo, Laura, Marina e Inés. El diálogo permanente en familia le enriqueció afectiva, lingüística y cognitivamente.
El escolar inquieto, perspicaz, se destaca por su aguda inteligencia en las aulas de la escuela Diez de Agosto; cambió sus juegos de la niñez, una bella etapa de alegrías, de sueños, de juegos al ingresar al Normal Juan Montalvo de Quito donde se gradúo de profesor. Su vocación de maestro le llevó al Instituto de Pedagogía y a la Universidad Central, donde obtuvo el título de Doctor.
El Dr. Gonzalo Rubio Orbe, puso su vida al servicio del bien; ocupó cargos importantes dentro del país y en el exterior sin orgullo alguno porque su característica, era la sencillez. Presidió con talento y habilidad el Instituto Indigenista Interamericano con sede en México 1971 – 1977. El Instituto Indigenista Ecuatoriano, La Academia Ecuatoriana de la Educación “Emilio Uzcátegui”, La Academia Nacional de Historia, fue fundador de la UNE, Experto de la UNESCO, Directivo de Cuadernos Pedagógicos que tenían como objetivo elevar el nivel académico de maestras y maestros ecuatorianos y la defensa y consolidación del laicismo, Fue el escenario propicio para dejar fluir su pensamiento.
EL MAESTRO: Con gran tenacidad se graduó en el Normal Juan Montalvo de Quito con el tema: Escuela Experimental para los Indios de Peguche, fue muy felicitado por el Jurado Calificador ya que fue el primer documento escrito en el país sobre la educación del indígena. Al hacer el aterrizaje de su tesis contribuyó con una raza que merecía mejorar. Cursó sus estudios en el Instituto Superior de Pedagogía, obtuvo el doctorado en Ciencias de la Educación en la Universidad Central del Ecuador.
El eminente indigenista y educador Dr. Gonzalo Rubio fue abanderado de la cultura nacional. Perteneció a la pléyade de educadores que aportaron con cambios fundamentales en la misión y visión de la educación. Ejerció la docencia en los niveles primario, secundario y superior. Compartió su abundante acopio de conocimientos en varias instituciones: Escuela José Martí de Otavalo y Espejo de Quito, en los colegios: Abraham Lincoln, Benalcázar, Manuela Cañizares, Juan Montalvo, 24 de Mayo y Montúfar; en la Universidad Central y Pontificia Universidad Católica de Quito. Fue Rector del colegio Juan Montalvo, Director Nacional de Educación. El 31 de octubre entregó a la ciudad de Otavalo como la mejor ofrenda una nueva institución educativa: el colegio de señoritas República del Ecuador, hoy Instituto Tecnológico Superior República del Ecuador del que han egresado cincuenta y ocho generaciones de estudiantes.
Se destacó por su intelecto y elocuencia, su firme convicción de maestro, permanente defensa del laicismo. Hizo un apostolado lleno de mística
EL INDIGENISTA: Que orientó sus afanes a la causa indigenista, hablaba muy bien el quichua, kichwa aprendió esta lengua desde la infancia. Fue el primer profesor de quichua en el Instituto Normal Juan Montalvo Con la grandeza de su espíritu solidario, dedicó gran parte de su vida a la cuestión indígena, su formación indigenista le llevó a México donde ocupó la Dirección del Instituto Indigenista de México.
En cada accionar, dejó impregnadas sus huellas. Capítulo aparte merecen su labor investigativa y las publicaciones de sus obras: artículos revistas, libros con su especial interés por la cuestión indígena. Desde los primeros años de su juventud se orientó hacia el indigenismo, en su Tesis de Grado de Profesor, escribió sobre la educación del indio, desde su niñez tuvo contacto con los indígenas otavaleños, aprendió muy bien el idioma.
EL INVESTIGADOR: Que con dinamismo fundamentó su investigación en la comunidad de Punyaro que queda en el sector sur de la ciudad de Otavalo y que tomó el nombre de una vertiente de agua pura y cristalina. Fue allí a vivir Gonzalo Rubio para de cerca estudiar sus costumbres. Es la obra capital del Dr. Rubio.
De su larga trayectoria como investigador y maestro podemos destacar dos líneas de trabajo:
• La integración del indígena a través de un proceso educativo que respete sus valores culturales.
• La educación al no indígena a fin de que se solidarice con el indígena y lo ayude a incorporarse a la sociedad.
EL SOCIÓLOGO: Reflejada en su producción intelectual que deja un saldo de numerosos libros y artículos que dan cuenta de la problemática del indígena. Desde sus primeras obras se evidencia una profunda simpatía hacia el indígena otavaleño y ecuatoriano; con su alma generosa, pensamiento y acción promulga la integración del indígena al desarrollo nacional a través de la fusión de las culturas indígenas con la cultura mestiza.
Demanda el concurso unánime del país para que el indio de ser rudimentariamente productor, se torne en elemento consumidor y actor de la vida nacional. Es un digno ejemplo para el futuro de la Patria por su sinceridad y valentía para enfrentar los retos, su madurez y claridad para estudiar y enseñar nuestra compleja realidad.
EL ESCRITOR: Que resalta y valora la vida y obra de personajes nacionales como: Luis Felipe Borja, Eugenio de Santa Cruz y Espejo, otros de sociología que tanto le gustaba. Cuando estudiante viajó de paseo a Salinas con sus compañeros; resultado de este paseo escribió de Quito a Salinas, ese fue el primer trabajo que lo publicó. No le interesaba las ganancias, solamente el servicio a los hombres y los pueblos.
Dejó una valiosa obra escrita, un nutrido compendio de lo que significa el indigenismo ecuatoriano. Su representación internacional logró múltiples beneficios a favor del indigenismo nacional e interamericano. Pionero en el esfuerzo de rescatar, comprender y reivindicar la existencia y destino de los pueblos indígenas desde una posición científica y solidaria.
Su presencia y obra en el siglo XX, es un gran aporte para el siglo XXI por sus grandes dotes de humanista, por su excelente formación académica. Su vida constituyó un valioso y fructífero recorrido; fue luminosa, austera, ejemplar, honrada; su característica fue la sencillez. Se enmarca en los grandes hombres: su legado es un digno ejemplo de solidaridad social, se dio a los demás con singular entrega.
EL ENSAYISTA: Con un verdadero acopio de conocimientos expresó en forma clara su punto de vista, su tesis particular planteando problemas, sugiriendo inquietudes y aportes valiosos. Sus sentimientos se esconden tras las palabras que brindan la información necesaria para demostrar o comprobar los argumentos; fue solidario con su estirpe y amante de Otavalo; cantera inagotable de valores, tierra pródiga de maestros en todos los ámbitos, hermosa parcela imbabureña.

PROMOCIONES INDÍGENAS EN AMÉRICA 1957 Trata de la rezagada condición que vive el indio, el cual es capaz y apto para contribuir al auténtico adelanto de la patria a la que hay que llevarle por el sendero del progreso. Esta obra demanda el concurso unánime del país para que el indígena de ser rudimentariamente productor, se torne en elemento consumidor y actor de la vida nacional.
LOS INDIOS ECUATORIANOS 1987 Este libro recoge la amplia experiencia del autor en múltiples trabajos institucionales, en organismos nacionales e internacionales, experiencia que caracteriza al Dr. Gonzalo Rubio Orbe; un pensador y un hombre de acción muy singular.
MEMORIA DE UNA ACCIÓN INDIGENISTA Lo escribió en 1973 el Dr. Rubio, Director del Instituto Indigenista Interamericano en homenaje a Gonzalo Aguirre Beltrán, quien hizo de la antropología una ciencia a favor del desarrollo, en beneficio particularmente de la población indígena.
Dr. Gonzalo Rubio Orbe
Más grande ícono.
Clara fuente luminosa.
Porque fue un ser humano de egregia calidad.
Por Martha Espinosa, ex alumna.
CENTENARIO DEL DOCTOR GONZALO RUBIO ORBE

EL ILUSTRE PERSONAJE
Ante el Centenario del Dr. Gonzalo Rubio Orbe, la escuela Gonzalo Rubio Orbe que honrosamente lleva su nombre, rinde un justo homenaje de admiración y respeto a su distinguido Patrono por su brillante carrera intelectual y académica, por sus invalorables cualidades humanas; al ilustre otavaleño, Dr. Gonzalo Rubio Orbe, insigne ecuatoriano al celebrar el “CENTENARIO DE SU NATALICIO”.
Celebramos con
Emoción el
Natalicio Nº 100
Toda la Comunidad
Educativa.
Niñas, maestr@s y padres de familia
Al unísono
Recordamos al
Ilustre Patrono
Otavaleño Dr. Gonzalo Rubio.
Unas gracias inmensas y eternas por darme la oportunidad de brindarle mi homenaje a la gratísima memoria de nuestro ilustre Patrono, noble apóstol, egregio caballero, profesional brillante, voz de aliento, sinónimo de redención, antorcha de mente pura, de corazón grande con una raza que merecía mejorar; un grupo étnico que en la actualidad nos brinda satisfacciones en todos los ámbitos.
Como tributo de pleitesía y ofrenda de gratitud al Doctor Rubio, son estas páginas.
100 AÑOS
Dr. Gonzalo Rubio Orbe, preclaro otavaleño

La provincia de Imbabura, tierra preciosa y en especial la ciudad de Otavalo; se sienten honradas al contar entre sus hijos ilustres al Dr. Gonzalo Rubio Orbe, quien consagró su vida a la noble tarea de la educación.
En los próximos días, precisamente el 29 de junio se celebra los 100años del nacimiento del Dr. Rubio, personaje imbabureño, ilustre otavaleño, símbolo y ejemplo permanente para todas las generaciones por su aporte permanente contra la opresión, la exclusión, la marginalidad y búsqueda de justicia y solidaridad.
Su quehacer intelectual con prestigio dentro y fuera del Ecuador lo ubica como maestro y pionero en el esfuerzo por rescatar, comprender y reivindicar a los pueblos indígenas, desde una posición científica y solidaria.
Falleció físicamente, pero sus ideales siguen vivos en la lucha por la justicia por ese pueblo tan injustamente tratado por siglos.
¡LOOR AL DR. GONZALO RUBIO ORBE EN EL CENTENARIO DE SU
NATALICIO!